Me encanta cocinar. Disfruto los sabores de los condimentos mezclados de todas las maneras, me encanta regalar lo que cocino y compartirlo. Nada nuevo no?.
En casa cuando eramos chicas la cocina era un lugar de juegos, era lo que haciamos los domingos de tarde cuando no habia nada que hacer. De hecho me acuerdo que Carmela, mi hermana, aprendió a hacer la torta de leche caliente del libro del Crandon antes de aprender a leer. ambién es cierto que las galletitas para la merienda de la escuela eran caras y nosotras llevabamos trozos de torta hechas por nosotros el fin de semana.
Recuerdo que nos daba por temporadas: hubo una temporada de fudge. Lo haciamos de todos los gustos y colores. Llegamos a dominar la receta y no había humedad, calor o frío que se nos resistiese. Llegamos a hacer un arbolito de navidad todo adornado de caramelos de fudge de colores.
Hubo una temporada de doughnuts.... nunca me volvieron a gustar.
Hubo otra de minestrone. Esa tengo que repetirla... ahora en inverno.
El Libro de cocina del Crandon es la piedra fundamental para mi cocina... todo lo básico está alli. Y de ahi a robar ideas y combinaciones de todos los lugares donde hemos estado, comido, olido, disfrutado.
Cual es el plan: publicar apuntes de recetas, ideas, y fotos.
A ver como sale.
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